La imponente silueta de esta curiosa
fortaleza medieval de estilo morisco domina
la ciudad de La Calahorra. Declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional,
esconde en su interior un magnífico palacio
de estilo renacentista que el hijo natural
de un poderoso cardenal hizo construir para
su amada, a principios del siglo XVI.